Violencias sexuales

Protocolo de seguridad contra las violencias sexuales en entornos de ocio.

Este Protocolo da un paso más en la lucha contra la violencia machista en varios frentes y aporta las novedades siguientes: coordina a todos los actores en seguridad con otros actores que tienen incidencia en el ámbito de la seguridad del ocio , junto con otros profesionales y personas que prestan sus servicios en el ámbito del ocio; dota de contenido y criterios interpretativos el acoso sexual no penal, visibilizando las violencias y todo aquello que se sitúe fuera del respeto a la libertad  e indemnidad sexuales de las personas, especialmente las mujeres, siendo sancionable. 

Es un protocolo de seguridad integrador, que no excluye a ningún tipo de víctima, y que establece actuaciones operativas hacia el agresor, aplicable en todo el territorio de Cataluña. 

Maltrato infantil

Protocolo básico de intervención en el maltrato infantil en el ámbito familiar.

Coordinado por la Dirección General de Servicios para la Familia y la Infancia y la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, el presente documento es fruto de un esfuerzo compartido para me­jorar la detección precoz del maltrato infantil, perfeccionar la coordinación interinstitucional- agilizando los procedimientos de actuación para obtener una respuesta rápida y eficaz- y, como objetivo esencial, incluir en su ámbito de aplicación a los menores de edad expuestos a la violencia de género.

Entre los distintos avances que nos aporta este trabajo, quisiera des­ tacar la preocupación para provocar el menor daño posible a las víctimas, mediante la utilización de recursos sencillos como evitar las diligencias repe­tidas y adecuándose a criterios de mínima intervención, celeridad y especia­lización, y así reducir y no prolongar de manera innecesaria su sufrimiento.

VG Centros Educativos

Protocolo de Detección y Actuación en Violencia de Género en los Centros Educativos.

Las causas de la violencia de género son múltiples y complejas. Parece que dependen de la combinación de una serie de factores socio-culturales, individuales y contextuales que sustentan una forma de educación sexista, una visión androcéntrica de la sociedad y una tradición cultural patriarcal que establece y promociona la superioridad del varón sobre la mujer. 

Este Protocolo pretende ser un instrumento de utilidad y empleo sistemático ante la sospecha de la existencia de un caso de violencia de género dentro del alumnado, bien sea como consecuencia de las relaciones afectivas de las alumnas con compañeros del centro o de fuera de éste, bien sea como víctimas de la exposición a la violencia de género en su entorno familiar. Estableciendo los pasos a seguir para la detección e intervención precoz de diferentes situaciones de violencia de género que pueden darse en el entorno educativo, así como el árbol de decisiones a adoptar ante las distintas situaciones detectables.